jueves, 29 de mayo de 2014

HEÇ BIR ŞEY

ACTO I

El hombre se mira en un espejo con las lágrimas caídas. Las ventanas están cerradas y nadie puede verlo, solamente la cámara. La escena transcurre en ausencia de color y la única luz que vemos es la que mira directamente a su ojo frente al espejo. Él no tiene una sonrisa ni está serio. Permanece de pie, firme y derecho. De pronto el techo se empieza a derrumbar y cae pedazo por pedazo, también cae agua de lo que viene siento la azotea; agua que parece lluvia y que a veces cae a chorros. Las gotas caen sobre el espejo y sobre el cuerpo desnudo de él. No parece tener frío. Entonces él busca, a través del espejo, las estrellas infinitas. No se sabe si es de noche o es de día pero él lo hace. Todo dentro de él está lleno de caos. No tiene medida de espacio y tampoco de tiempo, parece perdido en su realidad además de solo.

A lo lejos del espejo, dentro de la ausencia de luz, vemos un punto blanco que parpadea hasta quedarse estático y cada vez hacerse más pequeño hasta que su luz casi no se note. Él ve la luz fijamente aunque su pupila se encuentre negra; cada vez se fija más y más hasta que todo se acostumbra a ver la oscuridad sin la aparición de más puntos, como estrellas, y solamente se queda uno, uno solo en la infinidad.

Se comienza a escuchar melodías hechas por la Unión Soviética y pequeñas frases de hombre y de mujeres como: "¿entonces qué haces despierta?, me vuelves loco Julieta, infinita levedad, ¿vas a regresar?", seguido a esto él cubre sus ojos con sus manos y las aprieta fuertemente contra su cabeza hasta que el sonido se apaga y solamente se oye un pequeño zumbido que entra hasta su cuerpo. Toda su cabeza comiera a sudar, seguido por sus axilas y los pliegues de sus rodillas. Él comienza a romper el espejo con sus puños hasta que sangran. El espejo no se rompe totalmente dejando la parte de la cabeza y de la cintura. De nuevo el techo comienza a caerse y una luz se posa en la boca de él. Cuando empieza a llorar lleva su mano hasta su pene y comienza a masturbarse. No emite ningún sonido, ninguna emoción. Después comienza a caminar muy lentamente arrastrando los pies por el concreto, pisa un libro, pisa una carta hasta caer de rodillas y volverse a tapar los ojos con sus puños y esta vez apretarlos mas fuerte. Todo se va a negro.



No sé como describir lo que siento. Sé que cada ser humano es diferente y que ninguno puede entender lo que llamo como auto-entropía. Sé que dentro del caos hay un orden y eso es lo que no puedo explicar. He comentado mis días y mis pensamientos con muchas personas, he compartido mi caos y la gente cree entender lo que pasa relacionándolo con algo que le sucede. Es el orden lo que comparo con un hoyo negro, tan intenso. No me quiero suicidar por que sé que tengo el coraje para hacerlo. Después comprendo que esto no es adolescente y trato de respirar. Quiero contar mi historia para tenerlo todo claro y después poder dormir.

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